Se refiere a la distribución rítmica de formas
blancas y negras, las que por su marcado contraste presentan
inconvenientes de armonización. Una progresión
rítmica de tamaños en las áreas permite
obtener tal armonía.
Si se aumenta el número de valores sobre la superficie
manteniendo la distribución rítmica, se reduce
marcadamente la dificultad de relacionar áreas claras
y oscuras, ya que aparece el sentido de gradación.
|
|