Restauración
En el ámbito de las artes el término "restauración"
alude a aquella disciplina, que bebe tanto de las áreas científicas
como humanistas para cumplir correctamente su función, que
se encarga de reparar los deterioros que por uno u otro motivo sufren
objetos o construcciones muy preciadas, consideradas obras de arte
y/o patrimonio, mejorando su condición y devolviéndolas,
dentro de lo posible, a su estado original.
|
Laboratorio
de Restauración - MNBA |
La restauración constituye entonces, el momento
metodológico en que se reconoce a la obra de arte (en su
consistencia física, y en su doble polaridad estética
e histórica) en orden a su transmisión al futuro,
y debe dirigir sus métodos al restablecimiento de la unidad
potencial de la obra de arte, siempre y cuando, esto sea posible
sin cometer una falsificación artística o una falsificación
histórica, y sin borrar, tampoco, huella alguna del transcurso
de la obra de arte a través del tiempo.
Por lo tanto, una buena restauración, según establece
la UNESCO,
debe cumplir con tres reglas fundamentales:
1.- Estabilidad: permanencia en el tiempo del trabajo realizado.
2.- Reversibilidad: debe permitir su revisión, ante
la aparición de nuevas situaciones o cambios en los criterios
de conservación y posibilitar así otras futuras restauraciones.
3.- Legibilidad: debe ser discretamente perceptible o comprobable,
tanto para mantener un principio de rigor científico e histórico,
como para evitar mistificaciones en los procesos de la recepción
estética.
|