La necesidad que una obra de arte se constituya
en una unidad completa en sí misma, establece la idea
de relación que debe existir entre las partes componentes
de la estructura.
Así, las componentes de un todo: forma, valor, color,
etc., deben hallarse íntimamente relacionadas, no sumadas;
para ello se tiene en cuenta los factores de predominio y
subordinación.
Una óptima relación se obtiene teniendo presente
los fundamentos visuales que hacen a ella: agrupación,
repetición, tamaño, etc. |
|