Arte en Chile


HOME ::  TÉRMINOS

Posmoderno, Diseño

El posmodernismo en el diseño se remonta a la década del '60, cuando emergen el Pop, el antidiseño y las críticas de las esferas intelectuales y artísticas a diversos aspectos de la Modernidad.

Los primeros defensores del posmodernismo argumentaban que la adhesión del anterior movimiento moderno a la abstracción geométrica (que negaba el ornamento y el simbolismo) había deshumanizado al diseño, dado que en éste primaba entonces el funcionalismo y el racionalismo.

En el área del diseño y la arquitectura, Robert Venturi, por ejemplo, sostenía que la arquitectura moderna carecía de sentido, ya que no poseía la complejidad e ironía que enriquecía a los edificios históricos.


Umeda, Sillón flor


A partir de mediados del '70, arquitectos americanos como Michael Graves empezaron a introducir motivos decorativos en sus diseños, que a menudo hacían referencia a antiguos estilos y que solían ser irónicos en su contenido.

El grupo Memphis, integrado por diseñadores italianos militantes del diseño radical, la vanguardia y de otros equipos de diseño como Studio Alchimia, produjeron monumentales y vistosos diseños "neopop" que causaron gran sensación a nivel mundial desde 1981.

La obra de Memphis recibía una serie de influencias muy eclécticas, y con sus motivos atrevidos y formas estrafalarias, se burlaba de la noción de "buen gusto".

Memphis contribuyó durante los años ochenta a la comprensión del Posmodernismo como estilo internacional, puesto que los diseños posmodernos abrazaban el pluralismo cultural de la sociedad global contemporánea y utilizaban un lenguaje simbólico concebido para trascender fronteras.

Entonces, el movimiento posmoderno puede resumirse como un híbrido del diseño, dado que en el proceso de creación las formas, extraídas de su contexto temporal y concreto, se combinan al azar y hacen del diseño decoración pura, convirtiéndolo en una verdadera enciclopedia de materiales.

Tiempo después, la recesión económica de los años noventa motivó a los diseñadores a buscar enfoques menos expresivos y más racionales: de este modo, las atrevidas manifestaciones del antidiseño de los años ochenta fueron sustituidas por la silenciosa pureza del minimalismo de los noventa.