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2.- dibujar sobre su superficie (lisa o graneada) con lápices
litográficos, pinceles o plumas.
3.- someter el dibujo a un proceso químico para fijarlo de
forma durable.
4.- aplicar la tinta, que es grasa, con un rodillo sobre la piedra.
La tinta no se adhiere sobre el resto ya que el principio en que
se basa esta técnica es la incompatibilidad entre el agua
y la grasa.
5.- imprimir por medio de una prensa litográfica.
Generalmente el artista, una vez dibujada la piedra, la envía
a talleres especializados que efectúan el resto del trabajo
y hacen copias.
Este técnica ofrece al artista grandes ventajas: facilidad
de ejecución, el poder confiar todos los trabajos restantes,
incluida la estampación, a un tercero, e incluso, más,
el poder realizar el dibujo sobre un folio de papel duro y reportarlo
litográficamente sobre la piedra.
Entre muchos que han utilizado la litografía como medio de
expresión artística, destacan: Daumier, Toulouse-
Lautrec, Matisse, Picasso, etc. |