Impresionismo
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Término que fue creado peyorativamente por críticos
de esta vanguardia del siglo XIX, pero que luego perdió
su sentido ofensivo y ahora sirve para señalar aquella
estética que se fundamenta en el valor de lo objetivo,
pero observado desde el ángulo de lo transitorio.
La primera exposición de pintores impresionistas se
realizó en 1874, pero el movimiento alcanzó
verdadera resonancia mundial recién en 1900.
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Edouard Manet |
Los miembros de este grupo, de alguna manera embriagados sensualmente
por la naturaleza, deseaban una imagen primitiva del entorno y para
esto ocupaban una técnica que consistía, en general,
en huir de los tonos oscuros, en dejar las formas abocetadas, expresando
lo momentáneo del clima, la hora o los movimientos.
Los colores son descompuestos analíticamente en la gama del
espectro, que reducida a colores puros, es determinada por la paleta
del impresionista.
El impresionismo sólo cree en la fascinación increíble
del instante, y niega todo valor trascendente de la apariencia,
llevando al límite máximo el sentimiento del tiempo
y la desaparición.
Su meta es hacernos sentir la "impresión" recibida
por el espectáculo de un mundo que nos acompaña y
que a la vez, se deshace a nuestro alrededor.
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