Técnica pictórica consistente en diluir los
colores en cera fundida, a la que se añade resina para
darle más dureza.
Para pintar hay que hacerlo en caliente, por ello la paleta
es metálica
(para poder calentarla sobre una estufa), así como la espátula
y los pinceles, que también deben estar calientes.
Aunque todavía es un problema controvertido si se utilizó o no
la encáustica en las pinturas murales de Pompeya, parece que sólo
hubo encaustización de la pintura una vez terminada. |
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