BIOGRAFÍA

Waldemar Sommer: después de realizar estudios en la Escuela de Bellas Artes, este crítico se volcó a la agricultura y continuó sus estudios de las artes visuales junto a los de música. En los años 70, inició su carrera como crítico en el semanario “Qué Pasa”, con el seudónimo de Esteban Wast, donde logró tener una importante resonancia por su espíritu renovador. Posteriormente, después de la muerte de Romera, El Mercurio necesitó un crítico de arte y durante un pequeño período el seudónimo de Juan Francisco Lira apareció en la actividad plástica. Bajo ese seudónimo escribían Gaspar Galaz y Milan Ivelic.

Posteriormente ocupó ese lugar Waldemar Sommer, el cual provocó un cambio fundamental en la apreciación del arte chileno, la mirada de Romera siempre comparativa con el arte chileno introduciéndolo siempre en la escuela francesa, es así, por ejemplo, que Ximena Cristi es sólo un remedo de Bonnard. Sommer, al contrario, abrió la mirada crítica al arte chileno colocándolo con una fuerte presencia en el arte latinoamericano.

El crítico, que lleva 30 años de labor ha motivado más de una lucha por su quehacer. Con el tiempo las críticas se han apaciguado y Sommer sigue fiel a su punto de vista despojado de proselitismos e implantación de sistemas estéticos beligerantes. Hemos seleccionado un texto de Sommer en que nos habla de Adolfo Couve, el cual se transforma en un emisario del porvenir del artista.