Biografía de Herbert Read

 

(1893-1968)-, crítico, estético y filósofo del arte inglés. También poeta   y prosista, impregnado de la tradición romántica. Es considerado uno de los más importantes intérpretes y estudiosos del arte moderno del siglo XX. Autor de La educación por el arte (1943), célebre texto donde explicita la teoría del aprendizaje artístico como contribución al desarrollo de la personalidad creadora, integrada y sensible del alumno, a fin de conseguir adultos armónicos, tolerantes con plena conciencia social y estética.

Así, según él, los programas de estudios y actividades inherentes, debieran fomentar en los educandos las percepciones visuales y auditivas; facilitar y encauzar la  adecuada comunicación escrita -literaria y poética-, más la corporal; estimular la creatividad reflexiva y emocional, aceptando la diversidad  cultural así como perseverar en la  capacidad de adaptación a circunstancias y momentos nuevos.

Amigo de los escultores Henri Moore (1898-1986), Bárbara Hepworth (1903-75) y del pintor  Ben Nicholson (1894-1982)-,  éstas relaciones le permiten conocer desde dentro el génesis de la creación artística y los roles artistas y  obras en la sociedad contemporánea. Su pensamiento de desplaza por múltiples tópicos, analizando con mirada crítica y fecunda, las  relaciones que el arte establece con otras disciplinas y áreas. 

Libros importantes sobre arte y estética son: El Arte ahora (1933), Henri Moore: madre e hijo ( 1934), Arte e Industria (1934), Al diablo con la cultura (1941),  Arte y Sociedad (1945), Las raíces del arte (1947), Filosofía del arte moderno  (1952), Imagen e idea (1955), El arte de la escultura (1956), Breve historia de la pintura moderna (1959), Carta a un joven poeta (1962), Orígenes de la forma en el arte (1965), Diccionario de arte y los artistas (1966), Arte y alineación (1967), El significado del arte (1968) y, La rendición del robot ( 1970).

En el capítulo II del libro El arte ahora, titulado De la ciencia al simbolismo, expresa:

“Hay un aspecto general del arte contemporáneo a cuyo respecto todos están de acuerdo: me refiero a su complejidad: nadie tendría la audacia de escoger una escuela o una tradición determinada y decir; éste es el tipo de arte moderno y todo lo demás es, de algún modo, derivado de él o falso. En otras palabras, incluso hasta fines del siglo pasado, ha habido una cierta unidad en el desarrollo del arte, de modo que los historiadores han podido trazar de generación en generación una evolución estilística coherente ¿Pero dónde,  en el linaje inmediato del arte moderno, hemos de hallar a los antecesores de Picasso, Paul Klee, Max Ernst y muchos de los otros artistas cuyas obras se incluirán  en este estudio. Al parecer, hay una ruptura categórica en el desarrollo histórico de la facultad artística.”