
Concepción renacentista que ubica al hombre como centro y dueño de las cosas, conforme son sus capacidades, estudios e investigaciones. Surge en Italia, liderada por Florencia, en el siglo XIV-, tras redescubrir los valores de la Antigüedad, para exaltar las expresiones artísticas, literarias y pensamiento filosófico del legado grecorromano, extendiéndose por Europa. Estimula la revisión crítica a las ideas en boga, apartándose de los conceptos religiosos medievales y, propicia la secularización de los temas en pintura y escultura.





