
Durante el siglo XVIII, en pleno período de la Ilustración aparecen las escuelas vocacionales artísticas, centradas en el estudio del dibujo, herramienta básica para conseguir logros técnicos en las artes y artesanías. La enseñanza comprende las áreas de cerrajería, ebanistería, encuadernación, repujado en metales, talla en madera, textiles y vidrierías. En Chile se funda la primera en 1849, propiciada por la Sociedad Nacional de Agricultura. Requisitos de ingreso tener entre 12 a 15 años de edad, saber leer y escribir. Los talleres impartidos son de carpintería, fundición, herrería y mecánica, más cursos de historia, geografía, matemáticas, música y religión.





