
Del latín pigmentum, color.
De origen orgánico (animal o vegetal) o inorgánico (minerales), el pigmento es la materia colorante que se reduce a polvo tras molerse sobre una placa rígida.
Luego esas partículas de color son mezcladas con agua, aceite de linaza u otro aglutinante, lo que permite la unión entre éstas y su fijación al soporte, formando el material con que trabajan los pintores.





