
Los ocres son colores térreos, cuyo tinte es debido al hidróxido férrico.
Los ocres naturales están todos más o menos impurificados, sea por las partículas de tierra vegetal, el barro, etc.
Con frecuencia, estas impurezas causan un hermoso color brillante.
El ocre tiene tonos rojo, amarillo, pardo, natural y tostado.





