
Término acuñado a principios de los años sesenta con motivo de dos exposiciones llevadas a cabo en París (1961 y 1962) en cuyo catálogo el curador Michel Pagon acotó el nombre.
Este movimiento surge como alternativa a las tendencias dominantes en esa época, la abstracción y el nuevo realismo.
Agrupa artistas de tendencias muy diversas que participan del subjetivismo y de cierto tratamiento informal, al tiempo que recurren a la representación figurativa.
Entre los más destacados están en George Baselitz, Anselm Kiefer, Francis Bacon, Lucian Freud y Dubuffet.
A lo largo de la década del sesenta, la expresión se aplica a una sensibilidad figurativa más fría y distanciada, que se extiende por Europa como contrapunto al Pop Art norteamericano.
Aunque los artistas no presentan un estilo unificado, si podemos detectar en sus producciones técnicas similares: encuadres cercanos al cine y el cómic, pintura al acrílico en grandes superficies lisas, utilización de la fotografía y el episcopio.
1964 supone el reconocimiento oficial del grupo gracias a la exposición “Mitologías Cotidianas”.
El desarrollo personal de los autores que integraron el movimiento hizo que se fuera perdiendo la identidad colectiva del grupo a lo largo de la década de los setenta.





