
Tendencia pictórica desarrollada tras la Segunda Guerra Mundial, y que abarca experiencias artísticas variadas, afines a sus características las cuales son:
Ausencia de cualquier propósito figurativo.
Renuncia a articular las formas de una manera determinada.
Búsqueda de valores expresivos, exclusivamente a través de la profundización en la materia, incorporando el valor de la textura y abordando territorios desconocidos.





