Pintora y escultora chilena. Nació en Santiago el 7 de diciembre de 1920 e inició su formación artística en 1938 cuando tomó clases con Pedro Reszka. Matilde Pérez ha sido la principal exponente del arte cinético en Chile.
En 1939 ingresó a la Escuela de Bellas Artes, donde se especializó en pintura mural junto al maestro Laureano Guevara en 1944.
En 1948 fue profesora de Dibujo en el Colegio Dunalastair y en 1950 organizó y creó, junto a otros profesores, una academia de artes plásticas en Providencia.
Al año siguiente fue nombrada ayudante de la cátedra de dibujo y pintura en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile y en 1955 dictó un curso de acuarela en las escuelas de temporada de verano en la misma universidad. Ese año también fue profesora auxiliar de dibujo y pintura en los cursos de iniciación de bellas artes de la Universidad de Chile.
En 1957 fue nombrada profesora Interina de la Cátedra de Dibujo y Pintura en los cursos de iniciación de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile y también fue profesora de cátedra de dichos cursos, con jornada completa en la universidad.
Formó parte del Grupo Rectángulo que se fundó en 1955 y que buscó desarrollar un arte alejado de toda remembranza sentimental y figurativa, siguiendo con fidelidad los postulados del neoplasticismo. El Grupo estuvo encabezado por Ramón Vergara Grez y reunió a otros artistas como Gustavo Poblete, Waldo Vila, Elsa Bolívar y James Smith, quienes expusieron conjuntamente en 1956 en el Círculo de Periodistas de Santiago.
En 1960 fue becada por el gobierno Francés para estudiar en París. Allí incursionó en el arte cinético, tomó contacto con Víctor Vasarely y regresó a Chile en 1961.
En 1970 fue comisionada por la Universidad de Chile para continuar su investigación y sus estudios sobre arte cinético en París, donde permaneció hasta 1972.
En 1974, ya en Chile, fue nombrada profesora investigadora en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile.
Al año siguiente formó el Centro de Investigaciones Cinéticas en la Escuela de Diseño de la Universidad de Chile y en 1984 fue profesora de pintura en el Instituto Cultural de Providencia.
Trayectoria
Matilde Pérez ha sido la principal exponente del arte cinético en Chile.
Comenzó como pintora figurativa, pero ya en el proceso de su búsqueda de la geometría en sus trabajos la llevó a Francia donde conoció la obra de Vasarely en Francia, lo que modificó y reafirmó fuertemente su pintura, que pasó a centrarse en los efectos visuales de las formas abstractas coloreadas.
Dentro de esta tendencia ha sobresalido por la acuciosa investigación a que somete los espacios, líneas, colores y materiales y por la limpidez formal de sus obras como se aprecia en “Vertical II”, donde de acuerdo a un efecto óptico, las cintas coloreadas parecen moverse y ondular.
Su trabajo se destaca por sólidas estructuras, rigor de composición y control racional del color y la línea. Su obra se define dentro del arte cinético, op-art en Estados Unidos, en el cual se plasma un juego óptico entre las figuras y el fondo, cuyos elementos base lo constituyen el espacio, la luz y el tiempo.
Durante años ha investigado en los estímulos visuales y se ha fascinado con las nuevas creaciones de la sociedad industrial, ha experimentado con los nuevos materiales y con luces coloreadas con el fin de producir estímulos en la retina del espectador. Los resultados de las investigaciones de la artista la han motivado a utilizar diversas técnicas y soportes para llevar a cabo sus proyectos creativos: el collage, maderas adheridas sobre formalita, óleo sobre tela, motivos electrónicos, grabados, construcciones y esculturas cinéticas.
El friso de más de sesenta metros de extensión que realizó en el edificio Apumanque de Santiago, donde las formas esquemáticas, de planos que entran y salen y de estímulos luminosos, demostró un profesional estudio de varios meses que fue considerado por el Círculo de Críticos de Arte, que la premió como la mejor realización de 1982. Esta obra se encuentra instalada desde el año 2010 en el campus de la Universidad de Talca.
Aportes
Matilde Pérez ha sido merecedora de numerosos premios y distinciones, entre ellos:
Mención honrosa en pastel, Salón Nacional de Bellas Artes, Santiago (1938); premio “Paul Caulier” a la mejor mención de todas las secciones, Salón Nacional de Bellas Artes, Santiago (1938); mención honrosa en pintura, Salón Nacional de Bellas Artes, Santiago (1940); mención honrosa en pintura, Escuela de Bellas Artes, Santiago (1940); tercer premio en pintura como alumna de la Escuela de Bellas Artes, Santiago (1941); tercer premio en pintura como alumna de la Escuela de Bellas Artes, Santiago (1942); premio de estímulo en pintura, Salón de Viña del Mar (1942); segundo premio en pintura como alumna de la Escuela de Bellas Artes (1943); segundo premio en acuarela como alumna de la Escuela de Bellas Artes (1943); tercera medalla en pintura, Salón Nacional de Santiago (1943); mención honrosa en pintura, Salón Oficial, Santiago (1943); tercer premio en pintura, Salón Oficial, Santiago (1944); tercera medalla en acuarela, Salón Nacional, Santiago (1945); segundo premio concurso mural de la Compañía de Seguros de Vida, Santiago (1945); premio de estímulo en pintura, Salón de Viña del Mar (1946); premio en pintura de retrato, Certamen Edwards, Santiago (1946); tercer premio de pintura, Salón Oficial, Santiago (1947); tercer premio “El Paisaje de Chile”, Instituto Chileno Norteamericano de Cultura, Santiago (1948); tercer premio en pintura, Salón Oficial de Santiago (1948); segundo premio de artes aplicadas, Salón Oficial de Santiago (1951); segundo premio en pintura, Salón Oficial de Santiago (1953); segundo premio en pintura, Salón de Primavera, Ñuñoa (1957); mención honrosa en pintura, Salón de Concepción (1958); medalla de plata en la Biennale Mondiale de Métiers d ‘Arts, de Lyon, Francia (1979); dos medallas de plata (por grabado y arte cinético) y una de bronce (en abstracción geométrica), Quadriannale Mondiale d ‘Art Contemporain de Lyon, Francia (1979); tercer Gran Premio Internacional de Diseño Helian en Montreux, Suiza (1981); premio de la crítica ExAequo, Chile (1982); premio de la Academia Diplomática (1987); presidenta del jurado del concurso “Valdivia y su Río” y medalla por su trayectoria artística (1990); premio municipal de arte, Chile (1997); condecoración al mérito “Amanda Labarca” (1997); distinción del organismo internacional ACTIM por su carrera de pintora y escultora (1997.








