Biografía de Aurora Mira

 

La pintora Aurora Mira nació en Santiago en 1863, en el seno de una distinguida y acomodada familia interesada en el arte: es hermana de Magdalena, también pintora, e hija de Gregorio Mira, pintor aficionado que aprendió con el francés Monvoisin. Falleció en la misma ciudad, en diciembre de 1939.

Aurora fue una de las primeras mujeres en estudiar pintura en Chile, y contó con el apoyo de su padre para ingresar a la Academia, lugar donde recibió clases con Juan Mochi; se ubica, por lo tanto, entre la 2ª y la 3ª Generación de alumnos de dicho lugar.

Pintó hasta avanzada edad, dentro de lo que le permitían sus obligaciones hogareñas.

Con el uso del óleo sobre tela Aurora Mira abordó en sus inicios, de manera académica, el retrato y la figura humana.

Junto a su hermana Magdalena, es una de las precursoras a nivel latinoamericano en la incorporación de la mujer al mundo del arte.

 

Trayectoria

Con el uso del óleo sobre tela Aurora Mira abordó en sus inicios, de manera académica, el retrato y la figura humana, ámbito en el que destaca su obra “Agripina Metella en la prisión”, que inspiró un poema de Isaías Rugent.

Luego Aurora evolucionó hacia el tema que es característico en su producción: flores, frutas y naturalezas muertas en general, inspiraciones trabajadas con una pincelada un poco más suelta, además de las decoraciones y ornamentos que acompañan sus motivos preferidos.

Aurora se involucra con éstos, les traspasa su sensualidad y gozo ante la contemplación de la belleza de frutas, porcelanas, flores y vajillas. Con especial sensibilidad ahonda en la naturaleza doméstica, atendiendo los susurros emocionales de su entorno hogareño y dignificando los objetos que no poseen cierto nivel “espiritual”, como las flores, los que representa por medio de conjuntos de cargada morfología, llamativos colores y armonía compositiva.

En 1925 realizó una tela de motivo floral, “Rosa Blanca”, en la cual se insinúa, por medio de la factura suelta y la trituración de gamas cromáticas, su interés por las formas propias del Impresionismo.

Diez años después pinta, con el vigor de siempre, la obra “Rosas y roca”, donde insiste en el tratamiento espontáneo y libre de la pincelada, acentuando de este modo la composición cada vez más barroca.

A Aurora Mira no le gustaba firmar sus cuadros; los que conocemos con su firma se deben a la insistencia de sus hermanas.

 

Aportes

Aurora mira es, junto con su hermana, una de las precursoras a nivel latinoamericano en la incorporación de la mujer al mundo del arte; así, forma parte de aquéllas innovadoras que no se entregaron por completo sólo a las labores domésticas, llamando la atención en su época por esto, y por tener, además, verdaderas aptitudes para lo pictórico.

En 1884 Medalla de Plata, Salón Oficial.

En 1886, Medalla de Primera Clase, Salón Oficial, con la obra “Agripina Metella”.

En 1889, Premio de Costumbres Ex Aequo Certamen Edwards, Salón Oficial.

1895, Premio de Honor Certamen Edwards, Salón Oficial.

1897, Primera Medalla en Salón Oficial.

Una obra de su autoría es propiedad del Museo Nacional de Bellas Artes, y otra de la Pinacoteca de Concepción. Varias otras pinturas forman parte de colecciones privadas.

 

Obra

Agripina Metella