Biografía de Voluspa Jarpa

 

La pintora Voluspa Jarpa nació en Rancagua en 1971.

Se licenció en Artes en la Universidad de Chile, el año 1992, y luego realizó un magister en Artes Visuales en la misma casa de estudios, que finalizó en 1996.

Pertenece a la Generación emergente en la escena artística nacional.

 

Trayectoria

Con el óleo sobre tela y ocupando parte de los academicismos, Voluspa pinta en grandes formatos, de tres, seis o más metros, con el fin de que su obra sea de lenta asimilación y no se ajuste al mero marco que sitúa la pintura como objeto decorativo.

Además, se preocupa por desarrollar una especie de “anti-estética”, al buscar formas aparentemente feas pero que tienen más poder expresivo, las que se han transformado en una constante en su obra, como los lugares eriazos, presentados en todos los ángulos posibles de observación y traducidos impecablemente mediante los métodos tradicionales de representación que Voluspa utiliza; los mismos métodos que ocupó anteriormente en los cinco murales y dos retratos sobre el sitio de Rancagua que realizó conjuntamente con Natalia Babarovicc, y que se ubica en la estación de trenes de dicha ciudad

El sector eriazo es entendido por Jarpa como un punto destejido en la trama del plano urbano; es el sitio descampado de la ciudad que a su vez, alude a la tela en blanco, a la pintura abandonada. Este tema lo trabaja mediante reproducciones fieles de estilo fotográfico, colores deslavados, la incorporación de iconos, y el uso de recursos como el offset.

Su obra “El Jardín de las Delicias” está compuesta por doce módulos de 2.40 m por 1.50 m agrupados en trípticos y dípticos, más diez pinturas de pequeño formato.

En esta serie, Voluspa ensambla imágenes del Altar de la Patria, el marco del cuadro, sitios eriazos, fotogramas de una película del cineasta chileno Raúl Ruiz, fotos de un simulacro de ataque de histeria utilizado para su estudio psiquiátrico, y el procedimiento mecánico de reproducción conocido como cuatricromía (impresión superpuesta de tres colores básicos más negro para formar la imagen), que Voluspa simula manualmente.

Con este conjunto visual, la artista intenta resolver un problema de representación que atraviesa toda la obra: la simulación pictórica de procedimientos y visualidades diversos. Procedimientos que pueden ser mecánicos, como la cuatricromía, o pictóricos en sí mismos, como la relación entre fotografía y su posible traslado hacia la pintura. De este modo, Voluspa intenta recuperar la manualidad que ha sido aplastada por el facilismo de la impresión industrializada.

En general, con su obra la artista da una mirada a la historia de la ciudad, a la historia de la pintura y a la historia de la historia.

 

Aportes

En 1992 obtuvo el Primer Premio en la Bienal de Arte de Rancagua; en 1995 recibió Mención de Honor en el Concurso Gunther. En 1998 consiguió un premio FONDART.

Entre sus exposiciones, destacan la realizada en 1994 en el Museo Nacional de Bellas Artes, con motivo del mural del sitio de Rancagua; al año siguiente expuso “El Jardín de las Delicias” en la Galería Gabriela Mistral y “Serie de los Eriazos” en el edificio Diego Portales.

En 1996 estuvo en el Museo de Arte Moderno de Bahía, y en la Galería da Caixa de Brasilia, ambos en Brasil.

En 1997 participó en la VI Bienal de la Habana, Cuba, y expuso también en el Museo de San Antonio, en E.E.U.U.

En 1998 formó parte de una muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, expuso en Balmaceda 1215 y en Linz, Austria.

 

Obra

El sitio de Rancagua