Valentina Cruz, escultora y dibujante, nació en Concepción el 21 de Octubre de 1940.
Comenzó su formación académica tomando clases de dibujo con el pintor Nemesio Antúnez.
En 1959 ingresó a la Escuela de Arte de la Universidad Católica, siendo discípula del escultor norteamericano Paul Harris.
En Nueva York hizo estudios de Técnicas de Fundición, y luego marchó a Francia, gracias a una beca que le permitió estudiar y residir en París.
Volvió a Chile en 1968, y continuó con su producción artística.
Trayectoria
Valentina Cruz realizó escultoras experimentando con diversos y novedosos materiales, apuntando a la renovación más absoluta de los conceptos escultóricos tradicionales.
Su breve actividad escultórica durante los años ’60 y ’70 tuvo destacada importancia en el reducido ámbito vanguardista de la sociedad artística chilena, a la vez que provocó malestar en la crítica de arte oficial.
Uno de sus primeros trabajos fue ‘Vigía’, una escultura ejecutada en arpillera encolada con una liviana estructura metálica, expuesta en la antigua sede del Museo de Arte Contemporáneo; la obra, novedosa e inteligente, provocó tan sólo silencio en nuestro medio.
Sin embargo, la misma le significó éxito en la Bienal de París.
Otra obra, realizada con sacos encolados, representa la figura humana ya no en los tradicionales materiales, considerados nobles por su duración, como el mármol o el bronce; la Figuración en un soporte burdo y común, coloca a su propia obra en la incertidumbre temporal. En ambas obras, se señala una ambivalencia semántica por la presencia directa del material y la sugerencia figurativa que de ella emerge.
Otra creación consistía en una serie de calcos de rostros humanos en caucho blando, colocados en pequeños frascos, como si se conservaran en un laboratorio.
Con esto, conceptos como espacialidad, proporción o volumen, simplemente son inaplicables.
Con su producción basada en el uso de materias e ideas novedosas, Cruz inspiraba la revisión crítica de los fundamentos académicos del arte y alentaba la renovación de los conceptos estéticos.
Así por ejemplo, para la artista, lo ‘efímero’ de la obra era una categoría válida, pues sostenía que la idea o el plan de montaje de éstas tendría verdadera importancia en el futuro, más que la permanencia física de la obra misma.
Aportes
Valentina Cruz obtuvo el Primer Premio en Escultura, IV Bienal Internacional de Arte Joven, París (1965) La misma implicó estudiar con el escultor Etienne Martín, entre 1965 y 1968.
Valentina Cruz realizó varias exposiciones individuales, de sus esculturas y dibujos, en galerías y museos de Santiago, Bruselas y Bélgica.
La más reciente registrada hasta el momento, se llevó a cabo en la Galería Arte Actual (1995).





