Luis Mandiola, escultor, ceramista y grabador, nació en Santiago en 1934.
Realizó sus estudios escolares en el Liceo Gabriela Mistral. En 1952 ingresó a la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, para estudiar pintura, complementando estos estudios universitarios con la elaboración de sus primeros grabados, en el Taller 99.
En 1957 comenzó a investigar en las diferentes técnicas de la cerámica, y ese mismo año, trabajó como ayudante en un curso de pintura.
Terminada la carrera en 1960, es designado, de inmediato, profesor del Taller de Cerámica en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, ejerciendo ese cargo hasta 1974, cuando su docencia se aboca a la escultura propiamente tal.
Continúa actualmente trabajando en su diversa producción plástica, y ejerciendo, eventualmente, como profesor en diversos cursos y talleres.
Por la importancia que tiene su obra en la historia de la escultura chilena, fue que se le incorporó en la II parte de la Exposición “Chile, 100 años”, realizada en el MNBA (2000).
Trayectoria
Luis Mandiola, aunque posee una vasta producción plástica, que abarca tanto la gráfica como la cerámica, es reconocido, principalmente, por su producción escultórica.
A ella llegó por medio de su investigación en la cerámica, que lo acercó a la expresión volumétrica; por lo mismo, sus obras son, realmente, un cruce ambiguo entre una técnica y otra.
Representativa de su labor es la serie de enormes cabezas, realizadas en cerámica unas, y en pápier maché policromado, otras, entre los años 1972 y 1973.
A estas cabezas, Mandiola agregó elementos gráficos provenientes de su pasión por el dibujo y el grabado: lápiz de color, tinta china y esmalte se suman a estas obras, convirtiéndolas, finalmente, en un aún más ecléctico producto.
Esta novedosa ejecución es sólo la materialización de un sentir perturbador que transmiten sus obras: esas cabezas están drásticamente deformadas, dislocadas, enceguecidas o enmudecidas, a medio camino entre lo inquietante y lo calmo; frías por el tono verde-azuloso de su superficie, algo cálidas por el cabello sugerido pictóricamente; ajenas por su asimetría, cercanas por su corporeidad. Enternecedoras y siniestras, funcionan, entonces, como una perfecta ironía de los estereotipos estéticos y humanos.
Aportes
Luis Mandiola ha recibido, entre otros, los siguientes reconocimientos: Premio de Honor en el Salón Universitario (1955), Tercer Premio en Salón Oficial (1957), Premio Cerámica en la 1ª Feria de Artes Plásticas (1959) y Segundo Premio en Concurso CAP (1966)
Ha participado durante toda su carrera artística en numerosas muestras individuales y colectivas, tanto en Chile como en Alemania y E.E.U.U.
Por la importancia que tiene su obra en la historia de la escultura chilena, fue que se le incorporó en la II parte de la Exposición “Chile, 100 años”, realizada en el MNBA (2000).
Obra






