Iván Daiber, arquitecto, pintor y sobre todo, escultor, nació en La Unión, el 17 de agosto de 1955.
Cursó durante tres años la carrera de Biología, la que abandonó por Arquitectura, de la que se tituló en 1982.
Su formación netamente artística se llevó a cabo en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, durante los años ’70 y ’80, donde estudió dibujo y pintura.
Tales estudios se complementaron con su paso por la Academia Juan Francisco González, el Taller 666 y el Instituto Cultural de Las Condes. Actualmente se desempeña como profesor universitario.
Consiguió el FONDART en dos ocasiones (1993/ 1994) Ha realizado importantes exposiciones individuales en Galerías y Museos de Chile, Argentina, Canadá, España y los EE.UU.
Trayectoria
Iván Daiber comenzó su producción plástica incorporando elementos de desecho a sus obras, pero posteriormente se dedicó, principalmente, a trabajar con madera y bronce, aunque sin abandonar por completo los objetos de diversa procedencia integrados a la composición.
Así, botones, granos de arroz o cabellos se conjugan con materiales nobles, en figuraciones que poseen un característico sello: ironía, humor y perspicacia, en esculturas que pueden semejar, a menudo, juguetes, dada su original elaboración.
Torsos, cabezas o cuerpos enteros, de suave texturas, tendientes a la concavidad y las líneas redondeadas, se presentan tanto como entes autónomos en el espacio, como piezas adosadas a marcos o espejos.
Daiber acopla también la luz como elemento expresivo en sus obras.
El escultor desarrolla temáticamente la frivolidad, materializada en figuras femeninas con actitud vacía y de vulgar seducción, semejantes a maniquíes.
Con un juego inteligente, que divierte al espectador en su contemplación, el artista nos acerca con cautela pero con definida claridad, al cuestionamiento crítico de las condiciones de la sociedad actual.
Aportes
Iván Daiber ha obtenido, entre otros, el Primer Premio en el Concurso de Escultura Parque Arauco (1991), Primer Premio Concurso Murales, Asociación de Seguridad-Ovalle (1992) y el Primer Premio de Escultura en Concurso organizado por el MOP (1996), consiguió el FONDART en dos ocasiones (1993/ 1994). Ha realizado importantes exposiciones individuales en Galerías y Museos de Chile, Argentina, Canadá, España y los EE.UU.
Sus obras “Diablo” y “Los pollitos dicen” forman parte de la colección del MNBA.
Obra






