Francisco Carlos de San Ramón Ariztía de Ferari, pintor chileno, nació en Santiago el 7 de septiembre de 1943.
Su formación como artista se inicia el año 1962 en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, donde fue discípulo de Balmes, Barrios y Eduardo Bonatti .
Posteriormente, realizó estudios de post- grado en la Escuela de Bellas Artes de Belgrado, ex Yugoslavia, de 1966 a 1968.
Finalizados estos estudios, Ariztía continuó su carrera gracias a una beca, que le permitió asistir a clases de grabado y pintura en la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París.
A principios de los años ’70 trabaja en Italia, París y regresa a Chile para desempeñarse como Monitor de la Casa de la Cultura de Chuquicamata; tras el golpe de estado en Chile, emigró a Portugal, país que se transformó en su residencia definitiva.
Allí ejerció como profesor en la Sociedad Nacional de Bellas Artes y en la Escuela Superior de Artes Decorativas.
Paralelamente, colaboró con el cineasta Raúl Ruiz en la pre producción de algunas de sus películas.
De 1998 a 2002, Francisco Ariztía realizó funciones como Agregado Cultural en la Embajada de Chile en Portugal.
Trayectoria
Francisco Ariztíza desarrolla su producción en las técnicas del grabado, dibujo y pintura, tanto al óleo como acrílica.
Su trabajo está marcado por la retroalimentación entre palabras e imágenes de cuya interacción se sirve Ariztía para conformar un imaginario que circula, con mucho humor pero con un cierto dejo irónico cuasi amargo, por las identidades chilenas y europeas, las sabidurías populares y las complejidades propias de cada ser humano.
La factura de su obra bebe del expresionismo y de la perspectiva propuesta por Cézanne, visualizándose a través de un considerable manejo del color y la composición.
Libremente, llenando sus cuadros de pasajes oníricos y referencias a la historia del arte, el pintor nos transporta por escenarios que invitan al espectador de mirada curiosa a deleitarse en el descubrimiento de elementos y significados al interior de sus obras, que se van presentando, a medida que el ojo penetra, como campos de visión repletos de ricos datos reflexivos.
Una fase expansiva de su producción está determinada por el trabajo en azulejos, técnica dominada en Portugal. En esta línea, Ariztía realizó un mural para la Exposición Universal “Expo ’98″ en Lisboa, a partir de un original de Roberto Matta.
Aportes
Francisco Ariztía ha recibido, entre otras, Mención Honrosa, Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile (1963) y Medalla de Oro del ‘Comune de Malabergo’ en Italia (1970).
Además obtuvo becas para estudiar en las Escuelas Superiores de Bellas Artes de Belgrado y París y en la Fundación Calouste Gulbenkian de Lisboa.
Obras suyas forman parte de colecciones de museos, galerías e instituciones tales como: Museo de Arte Contemporáneo de Chile, Museo de Sassoferrato de Italia, Centro de Arte Moderno Calouste Gulbenkian de Portugal, Centro de Arte Contemporáneo de Córdoba, Argentina, etc.
Ha realizado exposiciones individuales en Chile, Italia, Holanda, Portugal, Uruguay y ha participado en muestras colectivas en todo el mundo.





