Pintor y arquitecto chileno. Hijo de padre peruano y madre chilena, nació en París, Francia el 11 de diciembre de 1927.
En el año 1932 llegó a Chile, donde cursó la enseñanza escolar y universitaria. Su formación superior la realizó en la Escuela de Arquitectura y Bellas Artes de la Universidad Católica de Chile, donde se recibió en 1952.
Estuvo en Francia entre los años 1946 y 1947, donde asistió a la Escuela Superior Nacional de Bellas Artes y tomó cursos de dibujo y arquitectura en la Escuela de Bellas Artes de París.
De vuelta a Chile en 1947, expuso por primera vez sus trabajos realizados en París y comenzó a trabajar paralelamente en pintura y arquitectura. En el año 1958 expuso por primera vez en el extranjero, para luego continuar presentándose en destacados centros artísticos del mundo.
A partir de 1982 desarrolló una intensa actividad artística, en la que experimentó cambios motivados por sus viajes y nuevas experiencias.
Entre los años 1984 y 1987, Barreda ocupó el cargo de presidente de la Academia Chilena de Bellas Artes del Instituto de Chile.
Trayectoria
Barreda ha sido un artista independiente, que ha destacado por su labor de arquitecto-pintor. Su relación con el mundo real asumió características muy personales y fueron el fruto de su formación profesional.
En sus obras reprodujo trozos arquitectónicos pretéritos; la antigua imaginería religiosa que animó la devoción popular; los vestigios históricos, rincones de ciudades coloniales; objetos sencillos que tienen el encanto de lo cotidiano.
De sus numerosos viajes por Latinoamérica surgieron cuadros que rescatan aspectos del patrimonio histórico-artístico.
A través del óleo, acuarela, témperas y gouaches exploró asuntos cotidianos tomados de la arquitectura corroída, descascarada, decrépita por el paso del tiempo, de viejas puertas, ventanas y maderas.
A partir de 1976 exploró temáticas imaginarias cuya vinculación con el surrealismo se hizo inevitable, lo que no significó renunciar a su enfoque realista, que había puesto de manifiesto en sus ventanas, puertas y paredes envejecidas, sino que lo trasladó a animales, objetos diversos e incluso a la figura humana.
De este modo, aunque el artista planteó la permanencia de la Figuración, en su pintura excede el asunto realista y crea una atmósfera que no proviene del mundo real y que lo aproxima al surrealismo.
Su dominio de la técnica permite que las imágenes aparezcan como reales, sin que exista un referente concreto.
La temática de la obra de Barreda en el transcurso de su extensa actividad plástica ha pasado por motivaciones sociales en sus primeros trabajos hasta llegar a su época abstracta entre los años 1940 y 1950; luego, Más cercano al realismo pintó sus puertas, paredones y postigos, que corresponden a sus obras más difundidas, producidas en la década del ‘60 (“Ventana” y “Puerta”).
Posteriormente, en un período llamado “tenebrista”, marcado por difíciles vivencias personales, pintó interiores de iglesias, sacristías, santos de vestir, paisajes desolados y personajes fantasmagóricos.
Después de cumplir setenta años, Barreda muestra en su obra paisajes, especialmente jardines de vegetación exuberante y agreste.
Aportes
Barreda ha expuesto en forma individual en importantes centros de arte en Chile y el extranjero, entre los que se destaca Alexander Lolas Gallery, New York (1960 y 1962); Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (1964); Pan American Union, Washington D.C (1966); Galería Bonino, Buenos Aires (1965,1967 y 1968); Galería Bonino, Río de Janeiro, Brasil (1968 y 1971); Galería Gutiérrez Fine Arts, Inc. Key Biscayne, Miami (1991 y 1995), entre otras.
En Chile, se realizó una gran muestra retrospectiva de su obra en el Museo Nacional de Bellas Artes en 1997, donde demostró claramente su proceso y madurez como artista plástico.
Obras








