Biografía de Carlos Altamirano

 

Carlos Altamirano, artista visual, nació en la ciudad de San Carlos, en 1954.

En 1972 ingresó a la Universidad de Chile, sede Valparaíso, para estudiar arquitectura, pero permaneció allí sólo dos años; se marchó a Santiago y se cambió a la carrera de Artes en la Universidad Católica.

Estudió arte por menos de un año, y luego abandonó la carrera. Comenzó a frecuentar el taller del artista Mario Irarrázaval, pero por asuntos económicos, su opción plástica debió variar del óleo al grabado; realizó su primera Exposición en 1976, en base a un conjunto de xilografías.

Se ligó a la Escena de Avanzada durante un tiempo, colaborando muy activamente en diversas acciones de arte; pero decidió abandonar la producción artística para, entre otros motivos, dedicarse a trabajos Más rentables.

Deambuló, entonces, por la publicidad, las ventas y el diseño, hasta que en 1989 decidió retomar, afortunadamente, el camino del arte, el cual no ha abandonado hasta hoy.

Los inicios de Altamirano en el arte están ligados a la pintura y el grabado, áreas plásticas que quiso ampliar por medio de la incorporación de técnicas mixtas, collages y fotografías, que registró en videos e incorporó en diversas instalaciones.

Ha recibido importantes galardones.

 

Trayectoria

Los inicios de Altamirano en el arte están ligados a la pintura y el grabado, áreas plásticas que quiso ampliar por medio de la incorporación de técnicas mixtas, collages y fotografías, que registró en videos e incorporó en diversas instalaciones.

Las obras realizadas en la década del setenta y principios de los ochenta, eran de carácter netamente cuestionador, tanto de la sociedad como del arte mismo, y se adecuaban al sentir del grupo de artistas opuestos al régimen militar.

Pero ese mismo ambiente, muy tenso, le hizo retirarse del mundo artístico. Luego de varios años, Carlos Altamirano regresó con la muestra “Pintor de Domingo”, Exposición llevada a cabo en el Museo Nacional de Bellas Artes, y que ya desde el título afirmaba su nueva posición independiente.

Allí presentó diez paneles de formalita, que reunían diversas imágenes y materiales. Eso sería antecedente de la obra Retratos, presentada en importantes bienales, y que consiste en una franja continúa de imágenes computarizadas, superpuestas o relacionadas entre sí, según una especial lógica: vemos un bebé, una aglomeración urbana, el rostro de Allende, un mantel.

Con este trabajo, Altamirano retomó el tema de su interés: la búsqueda de la verdadera historia del arte chileno, desmitificada al relacionársela con imágenes cotidianas.

Otros trabajos, que desde los años noventa viene realizando, se componen a partir de la unión de materiales diversos, por ejemplo: alambres de púas, fideos, latón, fotografías, papel de diario y un gran cuero de vaca, todo junto e inteligentemente dispuesto, como vemos en su obra óleo.

 

Aportes

Carlos Altamirano recibió en 1978 el Premio Especial del Jurado, en el Primer Salón de Arte de la Universidad Católica.

En 1980, obtuvo el Gran Premio en el Segundo Salón de Gráfica de la Universidad Católica.

Ha realizado varias exposiciones individuales en Santiago, pasando algunas de sus obras a engrosar las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes y del Museo Chileno de Arte Moderno.

Participó en la IV Bienal de La Habana (1991), en la muestra del Pabellón Chileno en la Expo Sevilla (1992), en la XLVII Bienal de Venecia (1995) y en la I Bienal de Artes Visuales del Mercosur (1997).

 

Obras

 

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