En una extensa labor pictórica, Camilo Mori logró
un dominio técnico destacable y una inquietud estética
que se manifiesta en una evolución creadora que no
descansó. Desarrolló estilos que tomados de
las vanguardias de principios del siglo XX, lo hicieron transitar
por el cubismo, la abstracción y el realismo. El trabajo
de Mori está dominado por una mirada subjetiva guiada
por la razón, una dualidad que se presenta en toda
su obra. "La viajera" participa de esa dualidad
conjugando amplias zonas monocromáticas que favorecen
lo expresivo del retrato. |