La obra de Benjamín Lira ha estado matizada por el éxito conseguido en galerías de Nueva York. Quizás eso ha producido una crítica a su trabajo que muchas veces ha sido apresurada. En lo formal el artista evolucionó desde el óleo a las técnicas mixtas siempre en un estilo reconocible. La identificación del artista con la figuración humana lo lleva a modificar su paleta dentro de nuevos cauces donde la situación anecdótica pierde fuerza frente a la figura. Las obras de Lira han ganado en precisión cromática dentro de tonos amarillos, rojos y azules que combinados crean una paleta propia. |