Edgardo Chávez practica el género del retrato
de una forma completamente inusual. Las figuras extraídas
del taller de pintura son trasladadas a un fondo que se produce
en las calles de la ciudad. Presenciamos un realismo que se
adapta a la riqueza cromática del desecho de la ciudad
y que a diferencia del pop, sólo se limita a observar
sin sublimar el proceso industrial de la imagen. Chávez
ha participado en exposiciones y concursos destacando entre
ellos el premio en la Bienal de Temuco en 1996 y 1998. |