Mario Carreño es de origen cubano, aunque ha desarrollado
la mayor parte de su obra en Chile. Su pintura ha sufrido cambios
que lo han llevado de la figuración a la abstracción
y viceversa. Su primer periodo denota la progresiva geometrización
de sus figuras junto a una poética tradicionalista.
"Recinto alucinante" pertenece al periodo de transición,
donde la geometría pasa a dominar totalmente las
figuras y donde la narrativa es más libre y menos literaria.
La evolución posterior de Carreño lo devuelve parcialmente a la figuración, donde los contenidos
están organizados irónicamente con marcados
contenidos oníricos, acercando su arte hacia un surrealismo
cercano a artistas como Magritte. |