"La puerta azul" es una obra donde Burchard establece
sus principios pictóricos de una manera consolidada.
Mientras en la producción anterior aún se perciben
preocupaciones en la perspectiva y el espacio asemejando la
tela a una ventana, en esta ocasión el tratamiento
de la obra como un espacio donde la pintura es la protagonista
pone al pintor en una posición fundamental dentro
de la renovación de la pintura nacional. |