Agustín Abarca fue alumno de Álvarez de Sotomayor, aunque la manera de desarrollar su obra fue una búsqueda por el estilo propio que lo alejó del maestro. En su pintura se reconocen tres tendencias: el romanticismo, el decorativismo y sobre todo el simbolismo, manifestado como la traducción de estados de ánimo y sentimientos en colores y escenificación de la naturaleza. En "Las Pataguas" se puede ver el lirismo con que enfrenta una de las constantes de su obra, la naturaleza. |