En "Dormimos en Manhattan I" Nemesio Antúnez
recurrió al surrealismo para condensar en un espacio
bidimensional todas las asociaciones que se le presentan al
momento de pensar en un lugar, un estado de ánimo y
una sensación. Una pintura que lo acerca a las influencias
permanentes dentro de su obra: los surrealistas Magritte, Max Ernst y Matta en especial. |