Claudio Bravo fue reconocido en el exterior y en el país
como uno de los principales desarrolladores del hiperrealismo,
una corriente artística que bajo la premisa del oficio
pictórico se apoya en los descubrimientos ópticos
de mecanismos de representación como la fotografía,
para realizar una pintura que busca la máxima identificación
posible con el modelo. La pintura de Bravo en parte se apega
a la técnica de los maestros de la pintura como en
"Madonna", pero los motivos vienen sin los correspondientes
contextos históricos y religiosos con lo cual se convierten
en objetos puramente estéticos. |