La pintura de Carlos Pedraza estuvo centrada en la aplicación
libre y explosiva del color. Colores vibrantes que se desperdigaban
por sobre la tela quebrando las siluetas de las figuras junto
a motivos barrocos como telas de porcelanas finas y de flores. Sin
embargo, mientras el barroco estiliza las figuras, Pedraza
agrede con color el estilizamiento de los bodegones. "Jarrón
Isabelino" está centrado en la dicotomía entre
la sofisticación del modelo contra la pincelada
gruesa y el color cercano a la saturación. |