En esta obra se muestra la capacidad de Yrarrázaval
de traspasar a la figura todo el peso. El pintor
fue eliminando detalles para concentrarse en volúmenes
centrales dejando interesantes transparencias que dan la sensación
de tridimensionalidad. Yrarrázaval deja también
zonas nebulosas en clara alusión a identidades ficticias,
una constante dentro de su trabajo. |