Nicanor Plaza es reconocido por los críticos como
el primer gran maestro de la escultura nacional tanto por
el valor y calidad de sus piezas como por su labor como formador
de generaciones de artistas en la segunda mitad del siglo
XIX. Mostró un especial interés por el modelado,
en el cual destacó por la firmeza de los volúmenes
y por la robusta composición de sus piezas. "Caupolicán"
es una obra donde la identificación con el indígena
chileno es ambigua debido a la incongruencia de los rasgos
físicos, del tocado de plumas y la vestimenta, sin
embargo los volúmenes son impecablemente trabajados
en favor de la tensión en la posición de la
figura. |