La obra de Exequiel Plaza transitó de un realismo
académico en sus inicios, evolucionando luego hacia un idealismo
que no se aleja de la representación objetiva. Practicó
con maestría el retrato aunque manifestó un
mayor interés por las temáticas como en
"Escena en carro de tercera", pintura que lo muestra
en una faceta cercana al realismo social que se practicaba
en Europa una vez avanzado el siglo XX. Plaza gustaba de los
tonos cálidos como forma de representar la figura humana
en su dimensión vital y dinámica. |