Pablo Langlois participa dentro de la llamada Generación
Emergente de la pintura nacional. En su obra se ve claramente
una oposición de visiones pictóricas (dialéctica).
En "El campo y la ciudad" no sólo entran
en escena dos mundos en aparente contradicción, sino que conviven
también diferentes modos de hacer pintura. Son superposiciones
de telas que van cosidas manifestando la dificultad de la
convivencia y de la síntesis entre el motivo bucólico
y el mundo actual. Una de las actividades ilustrativas del
artista, ocurrió en diciembre de 1999 y consistió
en la intervención de la Colección permanente
del Museo Nacional de Bellas Artes con textos y datos recogidos
de los visitantes. En una observación aguda, Langlois
se adentra en la vida que existe alrededor de las obras, capturando
impresiones disímiles, pero que actúan poderosamente
en conjunto. |