Antonio Smith desarrolló su obra en una época
de transformaciones sustantivas en la pintura. Su obra dedicada
exclusivamente al paisaje rompe con la temática academicista
y particularmente con la enseñanza de Ciccarelli, de
quien fue alumno. Los paisajes de Smith siguen rígidamente
un estilo inaugurado por los románticos ingleses, donde
la luz del amanecer y el crepúsculo con sus caídas
diagonales exageran las formas y dan a la escena un sentimentalismo
evocador. |