Sotomayor dejó una considerable colección de
retratos de damas de la época. En estas pinturas se
puede apreciar una adecuación a los gustos imperantes
en la sociedad de la época, que hacían al pintor
alejarse de las riquezas del claroscuro y las temáticas
populares. En "Retrato de Isabel Bunster de Sánchez" Sotomayor pinta en torno a una finalidad que consiste
en representar lo más elegantemente posible la figura
del cliente. |