La obra pictórica del peruano radicado en Chile José
Gil de Castro representó el puente que unió
la tradición de la pintura popular que se desarrolló
en la Colonia con la renovación producto de un contacto
más estrecho en lo cultural con Europa, más
propio de la República. Gil de Castro realizó
una interpretación muy personal de estilos artísticos
en boga como el Barroco americano manifiesto en el énfasis
por los detalles ornamentales como paños y encajes
junto a una pureza formal de líneas definidas y volúmenes
precisos apegados al estilo neoclásico imperante en
el viejo continente. La pintura "Retrato de Borja y Andía"
representa fielmente la personalidad artística del
autor. |