Eguiluz practicó una pintura contraria
al impresionismo, debido al afán de articular estructuras
y superficies que tuvieran densidad. Zonas de color arman
cuerpos que por necesidad escapan de lo atmosférico.
En "La blusa amarilla" este armado se realiza con
grandes zonas de color que organizan un cuerpo sólido
donde la consistencia es fundamental para el orden visual
del cuadro. |