El "Retrato de Don Bernardo O'Higgins" fue una
de las tantas obras que Gil de Castro hizo a su protector,
donde el pintor desarrolla una de sus facetas mas recurrentes
como fue la representación de personajes uniformados.
Gil de Castro vio en el uniforme militar una posibilidad de
explorar en tonos y superficies distintos y con mayor riqueza
que los trajes habituales. Acompaña lo anterior el
uso de efectos dramáticos en las montañas y
en las escenas secundarias propio de influencias europeas. |