| Definitivamente, el programa de capacitación
24 horas cambió la vida de Fernando.
En el verano del 2001 se realizó el primer proyecto piloto,
al que se incorporaron 37 jóvenes de las comunas de La Pintana,
La Granja y Cerro Navia. Uno de ellos fue Fernando, quien en ese
entonces estaba en Tiempo Joven -un centro de observación
y diagnóstico del Servicio Nacional Menores custodiado por
Gendarmería- porque había cometido un delito.
La verdad es que su futuro no era para nada alentador, sus padres
eran alcohólicos y sus hermanas vivían allegadas en
casas de familiares.
Pero comenzó el programa y Fernando ingresó a un
curso de repostería. Obtuvo muy buenas notas y en agosto
hizo su práctica profesional en la pastelería de un
supermercado, donde después de ser muy bien evaluado, lo
contrataron.
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Fotografía: Carabineros de Chile. |
Ya, con esta herramienta de trabajo en sus manos,
decidió hacerse cargo de sus hermanas; y al otro año,
cuando se repitieron los cursos llevó a su hermana de 17
años para que también se capacitara en repostería.
La general Mireya Pérez, quien está a cargo de la
Dirección de la Familia de Carabineros de Chile, comenta
que él y su hermana tendrán diploma de pastelero,
lo que les va a permitir salir adelante como familia porque van
a instalar una pequeña empresa. "Es un bonito ejemplo
-asegura la general- y es algo que a nosotros también nos
permite seguir trabajando con entusiamo, con ganas, porque siempre
hay que tener esperanza en los jóvenes, porque es posible
hacer algo, pero también hay que tomar la conciencia de que
hay que hacerlo a tiempo. Ése es nuestro desafío". |