Arte en Chile

:: MEDIOS Y LENGUAJES DE LA EXPRESIÓN

ARQUITECTÓNICA

Con el propósito de comprender mejor los conceptos sobre los cuales trabajan los arquitectos, presentamos a continuación un listado de términos propios al lenguaje arquitectónico y que son los más frecuentemente utilizados:

AISLACIÓN
 

Conjunto de medidas que se toman en la construcción para evitar que el ruido penetre al local o salga al exterior de él; la aislación térmica busca equilibrar la Tº ambiente, evitando el ingreso excesivo de calor o frío al interior del inmueble.

 

CERRAMIENTO
 
El tipo de definición arquitectónica del espacio probablemente más común y con seguridad más potente, es el producto de cuatro planos verticales que encierren por completo un campo espacial.

Dado que este campo queda del todo cerrado, el espacio que se obtiene es introvertido. Para que consiga predominancia visual en un espacio o se convierta en superficie principal, uno de los planos de cierre se distinguirá de los restantes en razón del tamaño, forma, articulación superficial o naturaleza de las aberturas.

En arquitectura es posible encontrar campos espaciales cerrados, perfectamente delimitados, que respondan a escalas tan dispares como una gran plaza urbana, un patio, un atrio, un vestíbulo y una habitación, comprendidos todos ellos en un mismo conjunto constructivo.

A lo largo de la historia se han utilizado a menudo cuatro planos para definir un campo visual y espacial en un edificio importante o de carácter sagrado que se encuentre implantado como un objeto dentro de un espacio cerrado. Los planos de cierre pueden ser terraplenes, murallas o vallas que aíslen el campo y excluyan del recinto los elementos que lo circunden.

 

CIERRE
 

Armazón, hoja y conjunto de elementos con que se cierran las aberturas o huecos de puertas y ventanas.

 

CIRCULACIÓN
 
Unión perceptiva que vincula los espacios de un edificio, o que reúne cualquier conjunto de espacios interiores o exteriores.

Dado que nos movemos a través de una secuencia de espacios, experimentamos un espacio con relación al lugar que hemos ocupado anteriormente y al que a continuación pretendemos acceder.

La circulación puede tener un ámbito urbano (como las vías de acceso a un edificio, por ejemplo), o bien, se refiere al acceso mismo al edificio (paso del exterior al interior).

Al interior de éste se circula en una secuencia de espacios (de sala a sala o de piso a piso) generándose una relación recorrido- espacio.

Las formas de espacio para circular son: pasillos, galerías, tribunas, escaleras, hall y ambientes.

 

DISTRIBUCIÓN
 

Ordenación y reparto de las distintas piezas, espacios y habitaciones que componen el interior de una construcción arquitectónica.

 

EJE
 

Recta definida por dos puntos en el espacio en torno a la cual cabe disponer formas y espacios de manera simétrica y equilibrada.

 

ESCALA
 

La escala atañe a la manera de percibir o juzgar el tamaño de un objeto respecto al de otro.
La escala visual no se refiere a las dimensiones reales de los objetos, sino al tamaño mayor o menor en que algo se presenta en relación a las dimensiones que usualmente le son propias o a las de otros objetos de su contexto.

Al decir que algo está a pequeña escala o en miniatura se quiere indicar que el objeto parece menor que de costumbre, y si está a gran escala significa que se percibe como si fuese mayor de lo normal o presumible.

Se habla de escala urbana al tratar del tamaño de un proyecto en el contexto de la ciudad, de escala de barrio cuando estimamos que un edificio es adecuado en cuanto a su ubicación en la ciudad y de escala viaria cuando se evalúan las dimensiones relativas de los elementos que dan a la calle.

En el campo de la arquitectura, la escala humana se apoya en las dimensiones y proporciones del cuerpo humano. Para medir espacios o alturas usamos elementos que tengan una significación humana y unas dimensiones relacionadas con las dimensiones de nuestra postura, paso, alcance y asimiento.

Elementos como una mesa o una silla, las huellas y contrahuellas de una escalera, el antepecho de una ventana y el dintel de una puerta no sólo colaboran a estimar la magnitud de un espacio, sino que suministran la escala humana.

La monumentalidad en escala hace, por contraste, sentirnos pequeños; en cambio, un espacio íntimo en escala define un entorno donde nos encontramos cómodos, con dominio, importantes. La disposición de mesas y sillas en un espacioso vestíbulo de hotel nos habla de la vastedad del espacio, pero también define zonas en el interior confortables y a escala humana.

Una escalera que suba a una galería en la segunda planta o a un desván es capaz de transmutar la idea de dimensión vertical de la habitación, así como de sugerir una presencia humana. Una ventana abierta en una pared ciega comunica algo sobre el espacio que tiene tras de sí y de la sensación de que está habitado.

 

ESPACIO ARQUITECTÓNICO
 

Lugar tridimensional creado por el ser humano, compuesto por ambientes interiores y exteriores. Involucra la experiencia perceptiva de aspectos tales como organización, distancias, tamaños, movimientos, formas, posiciones, direcciones o volúmenes en relación.

La apreciación del espacio arquitectónico supone la permanencia y el desplazamiento del observador a través de éste.

 

ESTRUCTURA
 

Distribución, organización, correspondencia y orden que tienen los distintos elementos, combinados y dispuestos de modo relacional en una obra arquitectónica, proporcionándole estabilidad.

 

ILUMINACIÓN
 

El sol es una fuente extraordinaria de emisión de luz que ilumina las formas y los espacios arquitectónicos. A lo largo del día varían las características de la misma y otro tanto ocurre en el transcurso de las estaciones.

La luz transmite a las superficies y formas que ilumina todos los cambios de color y de disposición que acontecen en el cielo y en el clima.

Al entrar a través de una ventana situada en el plano de la pared o de una claraboya colocada en el plano elevado de una cubierta, la luz solar cae sobre las superficies interiores de la habitación, aviva su colorido y articula el conjunto de sus texturas. Las variaciones de iluminación y de penumbra que la propia luz comporta, hacen que el sol sea un elemento revivificador del espacio y articulador de las formas que en él se encuentran.

Basándonos en su intensidad y distribución, en una habitación es evidente que la luz solar puede clasificar las formas espaciales, o por el contrario, deformarlas; puede crear una atmósfera agradable o infundir un ambiente sombrío.

Dado que la intensidad de la luz que emite el sol es suficientemente constante y su dirección absolutamente previsible, los determinantes relativos a su impacto visual sobre las superficies, las formas y el espacio de una estancia, son la dimensión, la situación y la orientación de ventanas y claraboyas o lucernas.

 

JERARQUÍA
 

Articulación de la relevancia o significación de una forma o un espacio en virtud de su dimensión, forma o situación relativa a otras formas y espacios de la organización.

 

PAUTA
 

Línea, plano o volumen que, por su continuidad y regularidad, sirve para reunir, acumular y organizar un modelo de formas y espacios.

 

RITMO
 

Movimiento unificador que se caracteriza por la repetición o alternancia modulada de elementos o motivos formales que tengan una configuración idéntica o diversa.

 

SIMETRÍA
 

Distribución y organización equilibradas de formas y espacios equivalentes en lados opuestos de una recta o plano de separación, o respecto a un centro o un eje.

 

TRANSFORMACIÓN
 

Principio por el que una idea, estructura u organización arquitectónica puede modificarse a través de una serie de manipulaciones y permutaciones discontinuas en respuesta a un contexto o a un grupo de condiciones específicos sin que por estas causas se produzca pérdida de identidad o de concepto.

 

VISTAS
 
Otra cualidad espacial a tener en cuenta en el momento de situar las aberturas en el cerramiento de la habitación, es la naturaleza de sus centros de atención y de su orientación. Mientras en unos casos el foco es interior, por ejemplo en un hogar, en otros la orientación es hacia el exterior, a fin de facilitar las vistas sobre un paisaje o un espacio próximo.

Las aberturas, sean ventanas o lucernas, tienen como misión proporcionar estas vistas, así como establecer un vínculo visual entre un determinado espacio y su entorno. Las dimensiones y la localización dadas a estas aberturas determinarán la naturaleza de las vistas que a través de ellas se vean.

Por ejemplo, una abertura pequeña tiende a enmarcar un paisaje, de modo que éste parece una pintura colocada sobre la pared.

Si la abertura es alargada y estrecha no proporcionará más que una ligera información sobre lo que existe más allá de la estancia. Un hueco amplio abre el espacio interior al paisaje.

Un panorama muy extenso puede dominar un espacio interior o servir de telón de fondo para las actividades que se desarrollan en el mismo. Una persona situada frente a una ventana en voladizo queda integrada en el paisaje.

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