Portaldearte - Calendario Colección - 1998 - Fascículo

CALENDARIO COLECCIÓN PHILIPS 1998
HISTORIA DEL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES


Vista Exterior del Palacio de Bellas Artes en construcción

 


Vista interior del Palacio de Bellas Artes durante la prueba de la resistencia de la cúpula.
Septiembre de 1910

 

En el año 1891 regresó a Chile contratado por el gobierno del Presidente José Manuel Balmaceda. Hasta 1898 fue socio del arquitecto Emilio Doyere y cooperó con el arquitecto Carlos Bunot en la reconstrucción del edificio del Congreso.

En 1902 Jecquier ganó el concurso de arquitectos organizado por el Ministerio de Industria y Obras Públicas con su proyecto para construir el edificio para Museo y Escuela de Bellas Artes. En 1905, Jecquier inició los trabajos de construcción del Palacio de Bellas Artes, finalmente inaugurado el 21 de septiembre en 1910.

Otras obras importantes fueron: el Ministerio de Industria y Obras Públicas; el Palacio de los Tribunales de Justicia (1907); Estación Mapocho (1913); Estación Providencia de Pirque; Instituto de Humanidades, hoy Centro de Extensión de la Universidad Católica; el Edificio Bolsa de Comercio (1917)

Desde 1910 a 1927 fue miembro del Consejo de Bellas Artes.

 


INAUGURACIÓN DEL PALACIO DE BELLAS ARTES
el 21 de septiembre de 1910 con la gran Exposición Internacional.
Asistentes a las inauguración

 

LA APERTURA DE LA EXPOSICIÓN INTERNACIONAL DE BELLAS ARTES

Ayer fue un gran día para nosotros; la apertura de la Exposición Internacional de Bellas Artes que en nuestra historia social y artística quedará como una gran fecha.

 

En la fachada norte Rubens 1577-1640, Goya 1746-1828, Voillet le Due 1814-1879, Michelangelo 1475-1564, Bramante 1444-1514. En la fachada sur, de oriente a poniente, vemos a Donatello 1386-1466, Jean Bologne 1524-1603, Giotto 1266-1336, Vignole 1507-1573,, Mantegna 1430-1506. En la fachada poniente, de norte a sur, costado norte: Benvenuto Cellini1500-1570, El Greco 1548-1625, Tiziano Velli 1477-1576 y costado sur: Bernini 1598-1680, Tintoretto 1512-1594, Velásquez 1599-1660.

Cada medallón está enmarcado por una moldura cortada en la parte superior por una consola. De cada medallón pende una guirnalda. Entre los medallones hay, en cada paño, dos motivos enmarcados por una voluta.

En el espacio comprendido entre las columnas empotradas, el arquitrabe y el chaflán decorativo del vano de acceso, en ambos lados, hay un alto relieve que representa a u niño que sostiene palmas y ramas de laurel.

IV. EL MUSEO LANGUIDECE

En su memoria del año 1911, Enrique Lynch ya instalado en el nuevo museo, da cuenta de la distribución de obras, tanto las provenientes del Partenón de la Quinta Normal como las adquiridas durante la exposición del Centenario.

Describe que en el gran hall se instalaron las estatuas de mármol y bronce originales de artistas extranjeros y nacionales, además de la colección de copias de arte antiguo. En las salas del ala sur del primer piso se distribuyeron las pinturas originales y en salas separadas las copias. En el segundo piso, ala sur, se reunieron las pinturas adquiridas durante la exposición del Centenario, completándose con las pinturas europeas del antiguo museo. En las salas del ala norte primer y segundo pisos se distribuyó la casi totalidad de cuadros de autores nacionales junto con las obras de la colección del General Maturana y las legadas por Eusebio Lillo. En todas las rotondas se ubicaron muebles de estilo y en sus paredes se colgaron acuarelas y grabados.

En el catálogo del museo de 1911 se indicaba que la colección de esculturas contaba con 147 obras, pero no más de una docena de originales. El resto, copias. Entre las obras originales estaban: Carlos Lagarrigue “Giotto” (1891), José Miguel Blanco “El tambor en descanso” (1884), Horace Dallion “Le rocher et la mousse” (1906), Simón González “El niño taimado” (1895), Ernesto Concha “La miseria” (1910), Virginio Arias “El descendimiento” (1887), “Madre Araucana” (1896), “Dafne y Cloe” (1885), Nicanor Plaza “El juego de chueca” (1880) y “La quimera” (1897) La cantidad de copias en pintura era también considerable y en otros casos atribuidas sin mayores antecedentes. En total cerca de 500 pinturas.

El director señala que desde su inauguración el museo era muy visitado, cobrándose una entrada de cincuenta centavos, dejando el ingreso gratuito los días jueves y domingo. No hay duda que el museo se transformó en visita obligada por la curiosidad y admiración que despertaba su arquitectura. Así, por ejemplo, durante al año 1913, se contabilizaron 3.204 personas que pagaron entrada y más de 25.000 que acudieron en días de ingreso gratuito.




JOSÉ GIL DE CASTRO Y MORALES C. 1786 - 1850
SANTO DOMINGO, 1817. PINTURA ÓLEO SOBRE TELA
72x46 CMS.

 

 
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