desarrollo
de las Bellas Artes. Más adelante, en 1885, Pedro Lira
la transformó en la Unión Artística y se
construyó un edificio, el Partenón en la Quinta
Normal, para realizar exposiciones anuales. (Ibid).
Otro acontecimiento importante fue la primera exposición
oficial organizada por Benjamín Vicuña Mackenna
en 1872, en el edificio del Mercado Central, con el título
“Artes e Industrias”, coincidiendo con la inauguración
del recinto. Aparecen exponiendo los primeros alumnos de la Academia
de Pintura, como Antonio Smith, Manuel Antonio Caro, Cosme San
Martín, Onofre Jarpa, entre otros. La exposición
se mantuvo abierta durante 25 días y fue visitada por un
número aproximado a las 25.000 personas. Otra exposición
destacada se realizó en 1875, en el actual edificio del
Museo de Historia Natural en la Quinta Normal, también
con artistas de la Academia
El Museo funcionó durante siete años en el Congreso
Nacional, pero las autoridades se dieron cuenta que era difícil
compatibilizar las actividades legislativas propias del Parlamento
con el espacio destinado a la exhibición de obras de arte.
Por esta razón, el gobierno adquirió en 1887 el
edificio que había construido la Unión Artística,
obra arquitectónica que al decir de Fermín Vivaceta
era “una hermosa miniatura del Partenón Griego, que
cierra artísticamente el paisaje de la Quinta Normal por
su costado norte”. El Museo Nacional de Pinturas se trasladó
al Partenón y pasó a denominarse Museo de Bellas
Artes, nombrándose una comisión directiva que estuvo
a su cargo durante diez años. Elaboró un reglamento
para el museo y otro para los concursos. (Aribit R. Y Chávez
M. El Museo y la Escuela de Bellas Artes. Seminario de título,
Fac. Arquitectura y Urbanismo U. De Chile. Santiago 1956).
Del reglamento de concurso nació el Salón Oficial
en el cual podían participar artistas nacionales y extranjeros,
siempre que estos últimos hubiesen realizado sus obras
en Chile. Este salón se inauguraba el 15 de noviembre de
cada año.
Lamentablemente, se abría al público sólo
para estas exposiciones anuales durante la primavera. Así,
permaneció olvidado durante diez años hasta 1897,
año en que el gobierno nombró al artista pintor
Enrique Lynch, director del establecimiento, quien lo reactivó
abriéndolo diariamente después del mediodía.
En sus cuentas anuales, Enrique Lynch se queja amargamente de
las enormes dificultades que había tenido para desempeñar
su labor. En su memoria de 1904 señala: “He hecho
todo que es posible hacer dadas las condiciones deplorables en
que me he encontrado. Nombrado director de un establecimiento
no establecido. Nombrado contra la voluntad de personas influyentes-
se refiere a la Comisión Directiva- sin recursos, sin dinero,
sin empleados”.
En su memoria de 1907, enfatiza la necesidad de “apresurar
los trabajos de construcción de un edificio para el Museo
y la Escuela de Bellas Artes, en vista de la estrechez del actual
local que hace necesario trasladar a otro lugar valiosas obras
cuando se abre el salón anual, con el riego de su deterioro”.
Y agrega “que en el nuevo edificio podrá exhibirse
el Museo de Copias que está guardado, sin que preste servio
alguno para la educación artística”.
II.
EL ACTUAL MUSEO
A medida que fue pasando el tiempo las colecciones aumentaron
y como el Partenón no era una construcción de grandes
dimensiones, se fue haciendo estrecho. El problema se complicó
aún más cuando se adquirió, en 1901, una
colección de copias de obras universales en la que tuvo
activa participación Alberto Mackenna, cuya preocupación
era disponer de un nuevo lugar para su exhibición.
Con esta nueva colección se ampliaba la cantidad de copias
que se había adquirido inicialmente para la Academia de
Pintura: estatuas, bustos, troncos, extremidades, ornamentación,
modelos de animales que utilizaban los alumnos para “copiar
concienzudamente esos modelos y quedar aptos para proseguir su
aprendizaje con modelos vivos”. (Memoria histórica
de la Escuela de Bellas Artes, Imprenta Cervantes, Stgo. 1910.
Pág. 50)
Preocupaba también el edificio en que estudiaban los alumnos
de la Escuela de Bellas Artes, denominación que reemplazaba
a la antigua Academia de Pintura, a la que se habían incorporado
las secciones de Arquitectura y Esculturo. Su ubicación
en un barrio alejado, en calle Maturana 750, lo vetusto de su
construcción y la incomodidad de sus espacios hacían
necesario pensar en un nuevo recinto.
Fue así como el 30 de Abril de 1902, el Ministro de Instrucción
Pública nombró una Comisión para estudiar
las bases de un concurso para construir un nuevo Museo y una Escuela
de Bellas ..Artes,
...conjuntamente. ..Esta ...comisión,
..integrada ..por
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JOSE
MIGUEL BLANCO (1839-1897)
José Miguel Blanco Gavilán nació en Santiago
el 16 de diciembre de 1839 y murió el 4 de Febrero de 1897.
Escultor y periodista. Cronológicamente es el primer escultor
chileno. Desde niño demostró su afición por
el arte. Inició sus estudios en una clase nocturna que
dictaba Juan Bianchi en el Instituto Nacional. Después
entró como aprendiz en un taller destinado a elaborar santos
de madera. En 1858, se inaugura la Escuela de Escultura a la que
ingresa, trabajando bajo la severa dirección de Auguste
Francois. Fue alumno distinguido, obteniendo varias recompensas:
en 1858 un Segundo Premio, en 1860 y 1862 Medalla de Plata, asignándole
el Gobierno una pensión de 10 pesos anuales.
En 1867, después de enormes esfuerzos, fue pensionado por
el Gobierno a Europa a fin de especializarse en el grabado de
medallas. Viaja a París junto a su profesor Auguste Francois,
quien regresaba definitivamente a su patria. Allí se incorporó
al Taller de Grabación de Medallas que dirigía el
escultor M. Farochon. En 1868, tras llevar una vida de privaciones
y de mucho trabajo, logra ingresar a la Escuela de Bellas Artes,
recibiendo las enseñanzas del escultor Dumont. En 1870,
la guerra franco-prusiana lo obligó a abandonar París,
y viaja a Bélgica, Inglaterra e Italia, estudiando las
obras de los maestros. De regreso a París, ingresa nuevamente
a la Escuela de Bellas Artes. En breve tiempo logra colocar muy
alto el nombre de Chile, participando con sus obras de estilo
neoclásico en las exposiciones anuales, en las que obtiene
varias recompensas, entre ellas, una medalla de primera clase
en 1869 y 1871,y una medalla de segunda clase ese último
año.
En el mes de noviembre de 1875, Blanco regresó a Chile
después de una ausencia de nueve años, trayendo
obras, libros de arte, reproducciones en yeso y fotografías
de obras extranjeras, con las cuales adornó su taller.
En 1877, encontrándose sin trabajo, comenzó a colaborar
en los periódicos de Santiago.
En 1879, se publica en la “Revista Chilena”, un artículo
de Blanco titulado “Proyecto de un Museo de Bellas Artes”,
en que propone a las autoridades de gobierno y benefactores de
las artes cómo se podría crear dicho museo. El Gobierno
le cobró la palabra, incorporándolo en la Comisión
que creó para tal fin.
En el año 1980, pidió también por medio de
un artículo publicado en la Revista “Anales de la
Universidad”, la incorporación de la enseñanza
del dibujo en las escuelas públicas y particulares.
En 1885, fundó el periódico artístico “El
San Lunes” y en el mismo año fundó el primer
periódico sobre Arte y Literatura aparecido en Chile “
El Taller Ilustrado”, que él ilustraba y redactaba.
Obtuvo en los Salones Nacionales las siguientes recompensas: en
1877, primera y segunda medalla; en 1884, segunda medalla y tres
primeras medallas. Realizó varios bustos de militares chilenos
y personajes ilustres. Entre sus obras más destacadas se
encuentra “Galvarino”. “ El Tambor en Descanso”,
con el que obtuvo Medalla de Oro en el Salón de 1884, adquirida
por la Comisión de Bellas Artes para el Museo junto a la
obra “El Padre Las Casas”.
En 1887, participó en la fundación del Certamen
Edwards; su intervención fue fundamental para que los escultores
no quedaran excluidos para siempre de los beneficios de ese Certamen,
que se había proyectado sólo para pintores. (En:
“Hoy hace 49 años que fue inaugurado el Museo Nacional
de Bellas Artes”, por Arturo Blanco A.)
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