Portaldearte - Calendario Colección - 1998 - Fascículo

CALENDARIO COLECCIÓN PHILIPS 1998
HISTORIA DEL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES

HISTORIA DEL MUSEO NACIONAL
DE BELLAS ARTES

MANUEL GARCIA DE LA HUERTA (1836-1889)
Ministerio de Instrucción Pública, quien el 31 de Julio de 1880 firmó junto a Aníbal Pinto, Presidente de la República, el decreto que hizo posible la fundación del Museo Nacional de Pinturas, que se inauguró el 18 de Septiembre del mismo año.



CORONEL MARCOS MATURANA (1830-1892)
Marcos Segundo Maturana Molina nació en Santiago el 15 de Febrero de 1830 y murió el 18 de Mayo de 1892 en la misma ciudad.
Militar de brillante carrera. A los 14 años ingresa a la Academia Militar, regresando como Alférez de Artillería en 1848. Sirvió con valentía y destreza en las campañas encomendadas, como fueron las acciones de 1851 y 1880, que lo hicieron ascender rápidamente, permitiéndole ocupar importantes cargos militares. En 1867 fue nombrado Edecán del Presidente Errázuriz Zañartu y Aníbal Pinto. Durante esos años, Maturana se entregó a su pasión favorita: coleccionar obras de arte, adquiriendo para sí, menajes coloniales, fina porcelana, piezas arqueológicas de gran valor, armas antiguas y especialmente pinturas. En 1880 fue ascendido a General de Brigada. El 31 de Julio de 1880, el Gobierno lo nombra en una Comisión junto a José Miguel Blanco y Juan Mochi para organizar el Museo Nacional de pinturas, que se instalaría en los altos del Palacio del Congreso Nacional. Concluido el trabajo de la Comisión, que demoró 48 días, se redactó el Catálogo completo de las 140 obras de arte que formaron el museo en sus inicios. El Gobierno inauguró el museo el 18 de septiembre de 1880, pasando a formar parte del programa oficial de las festividades patrias de ese año. Tanta fue su afición por el arte que lo compatibilizó con su profesión castrense, y tanta su dedicación, que el consejo de Instrucción Pública estableció un concurso de arte que llevó su nombre “Certamen General Maturana” y que duró hasta 1930. En 1883 fue ascendido a General de División, retirándose del Ejército en Diciembre de 1888.

 

 

I. FUNDACIÓN DEL MUSEO

El Museo Nacional de Bellas Artes fue fundado el 18 de Septiembre de 1880, con el nombre de Museo Nacional de Pinturas. En efecto, el Ministro de Justicia e Instrucción Pública, Manuel García de la Huerta, dictó un decreto el 31 de Julio de ese año, nombrando una comisión integrada por el Coronel Marcos Maturana y los artistas Juan Mochi, a la sazón director de la Academia de Pintura y quién sería el primer director del museo, y el escultor José Miguel Blanco para que estudiaran la organización de un Museo Nacional de Pinturas que debía instalarse en los altos del Congreso Nacional.

Las gestiones de esta comisión fructificaron y permitieron que la iniciativa se concretara. Así el 18 de Septiembre de 1880, el Presidente de la República Aníbal Pinto lo inauguró. Según los datos recogidos, se exhibieron 140 pinturas de artistas chilenos y extranjeros reunidas, ubicadas y trasladadas rápidamente a dos salas orientadas hacia la calle Morandé. Una de las primeras obras inventariadas fue una escultura en yeso de José Miguel Blanco ejecutada en Roma en 1875, titulada “Independencia de Chile”, donada por el propio autor. Se incluyeron también copias de obras de artistas famosos como “Los Tres Evangelistas” de Jordanes donada, entre otras, por el Coronel Marcos Maturana.

Al Estado no le significó ningún gasto instalar el museo, ya que fue el resultado de una doble estrategia: reunir las obras dispersas que estaban diseminadas en la Moneda, Municipalidad de Santiago, Universidad de Chile, Biblioteca Nacional, y otras instituciones estatales, e instalarlas en un recinto ya construido.

El Ministro aludido envió por oficio al General Maturana (había ascendido a General el 20 de Septiembre), un agradecimiento ´”por la forma tan activa como patriótica con que la comisión había dado cumplimiento a la labor encomendada”. El Museo llevó una vida anónima, pues sólo se abría al público los domingos después del mediodía..

Su fundación fue el fruto de una inquietud cultural que se arrastraba desde hacía muchos años, enmarcada en una política de los gobiernos de la segunda mitad del siglo XIX, orientada a la “creación, desarrollo y difusión” de la cultura en general y del arte en particular. Recordemos, por ejemplo, la fundación de la Universidad de Chile en 1842, la Academia de Pintura en 1849 y el Conservatorio Nacional de Música en 1850.

Al crearse la Academia de Pintura, se hizo más necesario que nunca contar con espacios de exhibición de las obras ejecutadas por las promociones que iban egresando de dicha academia. Algunos obtenían becas (pensiones) de perfeccionamiento para proseguir sus estudios en academias europeas, especialmente en Francia. Era obligación de los pensionados remitir obras ejecutadas en su residencia transitoria con el fin de demostrar que no estaban perdiendo el tiempo y, a la vez, permitir a los profesores de la academia chilena evaluar el perfeccionamiento europeo. Además, los propios directores de la Academia, como Alejandro Cicarelli, Ernesto Kirchbach y Juan Mochi, debían entregar por contrato una determinada cantidad de obras, iniciándose una verdadera colección. Por último, era bastante frecuente que algunos particulares donaran obras originales o copia al Estado chileno, la mayoría adquiridas por ellos mismos en sus viajes a Europa. Este conjunto de obras fue entregado al Estado y ellas fueron repartidas o distribuidas en los diferentes edificios públicos, pero sin la menor protección. (Véase, Balmaceda Lissett. El Museo Nacional de Bellas Artes (1880-1988). Investigación inédita. Santiago 1988).

El más preocupado con esta dispersión de las obras que iban constituyendo el incipiente patrimonio artístico de la Nación fue José Miguel Blanco quien, en noviembre de 1879, publicó un artículo en la “Revista Chilena”, que dirigían Diego Barros Arana y Miguel Luis Amunátegui, en donde proponía “la creación de un museo de Bellas Artes parecido a los existentes en Europa”. Con el apoyo del Coronel Marcos Maturana logró interesar al gobierno y al año siguiente se constituyó la comisión a la que se aludió más arriba.

También contribuyeron a hacer realidad esta iniciativa, variados acontecimientos estimuladores de la creación y difusión artística. Recordemos la fundación en 1867 de la “Sociedad Artística” realizada .por .Pedro Lira
y Luis .Dávila. Larraín .para fomentar .el

 

 
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