Portaldearte - Calendario Colección - 1987 - Fascículo

CALENDARIO COLECCIÓN PHILIPS 1987
DOCE PINTORES CONTEMPORANEOS

PRIMERA CASA DE PHILIPS

Por una feliz coincidencia del destino cuando PHILIPS se instala en Santiago, en calle Bellavista, la ciudad está renovándose de manera trascendental. El arquitecto Carlos Vera lleva a término la realización del Barrio Cívico, conjunto arquitectónico de servicios públicos en torno a la Moneda, que todavía impresiona por su monumentalidad. El Ministerio de Hacienda, un par de años antes, ha dejado admirados a los capitalinos con su esbelta silueta en altura. Los jóvenes arquitectos se deslumbran con las proposiciones de Le Corbusier y los rascacielos norteamericanos, con pasión renovadora muy beneficiosa para un cambio de mentalidad, pues la tónica ha sido el neoclasicismo francés decimonónico.

El bello y discutido edificio de la Escuela de Leyes, que recién se construye, en la estricta verticalidad y líneas puras que diseña Juan Martínez, está al frente de PHILIPS CHILENA. A la vera de nuestra casa se ha vivido el reformismo, que también se aprecia en las construcciones de altura de calle Huérfanos y en el espectacular Hotel Carrera, obra cumbre de Josué Smith Solar, de sólida formación norteamericana. La fiebre de construcciones grandes culmina con el Estadio Nacional, que defiende con tenacidad Ricardo Muller, para inaugurar el “elefante blanco”, en diciembre de 1938, con una concurrencia que sorprendió a los más tenaces detractores de este proyecto espectacular.

Las obras públicas se suceden unas tras otras, con soluciones decididamente modernas, que estimulan a la emulación de la empresa privada para tareas similares. La fisonomía de Santiago cambia de manera rotunda. Al hojear las publicaciones de ese año activo de 1937 nos encontramos con unas artes plásticas absolutamente remozadas, que corresponden a la profunda reforma sufrida en la enseñanza artística. El Salón Oficial de ese año consagra a Augusto Eguiluz y Marco Bontá, como los ganadores de los máximos galardones en pintura; en tantoque Lorenzo Domínguez sobresale en escultura y la nueva sección fotografía destaca las bondades artísticas

 

de Luis Mitrovich, un joven valor del lente.

La vida cultural es muy activa y la revista “Zigzag” recoge valiosas informaciones los más importantes acontecimientos artísticos y sociales. La satírica publicación semanal “Topaze”se mofa de la política y los niños se entretienen con las aventuras de Quintín, en “El Peneca”, junto a las bellas ilustraciones de Coré, que han entrado en la leyenda, para hacernos vivir fantasías con la línea. El cine, pasión de multitudes, atrae a los lectores de “Ecran”, con la vida y milagros de las “estrellas” de Hollywood. Santiago es una ciudad activa y los jóvenes se informan de lo que pasa en el mundo en un “Matador”, un receptor de radio PHILIPS que revoluciona el ambiente.

El deporte se conmueve con las victorias de Arturo Godoy y Fernandito, que triunfan en el boxeo de Buenos Aires, creando un gran fervor popular. En 1937 gana el campeonato profesional de fútbol “Colo-Colo”, el equipo más popular, encabezado por el “tigre” Sorrel. Posteriormente, en el Estadio Nacional se llevan a cabo eventos deportivos de gran magnitud Internacional y la capacidad que, en un momento se consideraba inmensa, se vio permanentemente colmada de público entusiasta. Los aficionados vibraban con los famosos clásicos universitarios, fiesta futbolística estudiantil que ponía a las “barras” de la Universidad de Chile y la Católica, en juegos de ingenio visual y despliegue de masas. Estos adquirieron ribetes de espectacularidad y se transformaron en eventos singulares en Hispanoamérica.

En 1938 asume la primera magistratura de la nación don Pedro Aguirre Cerda. Su esfuerzo por modernizar el país se vio mermado por el terremoto que asoló la zona sur del territorio y el comienzo de la Guerra Mundial, que durante seis años tiñó de sangre las ciudades y los campos de batallas europeos, en el más devastador conflicto bélico que conoce la historia. Sin embargo, nuestro país no se olvidó de construir escuelas, liceos y hospitales.

 
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