Sus obras, que han abarcado desde la
abstracción
a la Figuración,
en sus últimos trabajos se acercan Más hacia una "nueva
Figuración". Y los colores cálidos característicos
de sus primeras obras han sido desplazados por tonalidades grises,
muy en relación con la densa problemática del hombre
que aborda en sus obras (Análisis Costo-Beneficio).
En los años 60 sus telas se encaminaban por la abstracción
y el colorido; durante la década del 70, el cambio de estilo
fue radical, Más cercano al surrealismo,
sus personajes adquirieron cuerpos y rostros inflados, enmarcados
por utensilios y ropas convencionales, figuras llenas de color sobre
fondos grises que reflejaban individuos anónimos y encarnaban
la diversidad de los seres humanos y el gran conflicto de la incomunicación.
A partir de los años 80 la nueva Figuración de la
obra de Yrarrázaval, mantuvo el aspecto onírico a
través del semblante casi fantasmal de las formas. Luego,
en los 90 el artista abandonó el color y optó por
la gráfica para mostrar la síntesis formal de un hombre
atravesado por el gesto y la incisión.
El hombre en las obras del artista aparece en un entorno árido,
en actitudes a veces desafiantes, hostiles o agobiadas, en cambio,
la mujer, aparece rodeada de calidez y ternura, Más rodeada
con la naturaleza y con la vida como el mismo Yrarrázaval
afirma.
Los últimos trabajos de Yrarrázaval buscan a través
de otro medio, de una nueva técnica: la digitalización,
un modo de comunicación con el público. Obligado a
dejar los pinceles y a no pintar Más, el artista ha recurrido
al mundo de la computación como una nueva herramienta creadora
en la que el hombre y la problemática actual han permanecido
como protagonistas.
Obras:
|