Alejado de la tradición pictórica
que lo rodeaba, comenzó a sentir interés por un arte
de mayor reflexión intelectual, de estudio de las formas
y del orden del universo que se manifestó en creaciones de
gran fuerza testimonial y simbólica de sus raíces.
Para el artista el tema de sus obras no son los sentimientos, sino
que ellos están contenidos y envueltos por la forma, formas
puras que contienen el sentido esencial de su universo artístico.
Imágenes que sobrepasan los límites impuestos por
el cuadro y exigen espacios mayores, ilimitados.
La pintura del artista a lo largo de su trayectoria ha mantenido
una línea continua en sus búsquedas, reafirmando que
la creación y experimentación deben ser constantes.
"Experimentación con los medios materiales e intelectuales
para dotar al cuadro de una mayor novedad y riqueza poética.
Aprovechamiento de los recursos de la pintura universal de los últimos
cincuenta y seis años, intento valiosísimo y audaz
de crear recusadas las reglas, los modelos, las tradiciones, un
arte completamente original, puro o impuro, invento de cada artista.
El lenguaje contemporáneo para expresar la realidad chilena
en su atmósfera y características fundamentales".
Así lo expresó el propio artista en el "Diario Ilustrado"
en junio de 1956.
Vergara Grez ha expuesto en numerosas oportunidades y en forma
constante, individual y colectivamente en Chile y el extranjero,
siendo una de sus últimas exposiciones la realizada en el
Museo de Bellas Artes de Santiago en 1997 con una retrospectiva
de 55 años del trabajo del artista "De la Figuración
a la no Figuración".
Obras:
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